“DE REPENTE, LA PELÍCULA” INICIA SU RUTA DE PRE-ESTRENO

El más reciente largometraje del cineasta venezolano Luis Armando Roche, ya está listo para dar inicio progresivamente a lo que los productores han denominado “La ruta del pre-estreno”, una serie de exhibiciones en distintas partes del país. La primera de ellas será en la sala experimental de Centro Cultural Chacao el miércoles 02 de mayo.

 

En 2011, Luis Armando Roche, Premio Nacional de Cine, culminó “De repente, La película”, una comedia satírica, en la que se apoya en la técnica de improvisación actoral, donde reúne a un grupo importante de talentos como Carlos Antonio León, Daniela Bascopé, Luke Grande,  Asdrúbal Meléndez, el desaparecido Francisco “Paco” Alfaro, el Goyo Reyna, Francisco Denis, Johanna González, Adriana Prieto, Dimas González, Enrique Dorante, José Antonio “Flako Rojas”, Talía Falconi, Meche Barrios, Liliana Meléndez, Andrés Aguirre, Nadine Roche y el propio Luis Armando Roche, quienes interpretaron en ocasiones varios personajes.

En noviembre de ese mismo año, “De repente, la película” se exhibió públicamente por primera vez como parte de la selección oficial del Festival Internacional de Cine de St. Louis, Estados Unidos. La crítica especializada la calificó como una “comedia del absurdo” y un film nada convencional, mencionaba así el crítico Travis Keune: “Si tienen la oportunidad de ver esta película, el mejor consejo que puedo ofrecer es recordar que cada elemento, desde la actuación hasta la estructura, la historia y la tecnología detrás de la producción, son improvisados. Por esta razón, “De repente, la película”, debería atraer a muchos fanáticos del cine, por este estilo poco común en el cine, y que la convierte en una interesante experiencia cinematográfica”.

La primera exhibición en Caracas será precisamente en un espacio siempre abierto a nuevas propuestas como la sala experimental del Centro Cultural Chacao. Posteriormente se presentará en el espacio “Cine en Humanidades” en la Universidad Central de Venezuela, para seguir su ruta hacia la octava edición del Festival del Cine Venezolano a realizarse en Mérida del  03 al 07 de junio 2012, donde forma parte de la selección oficial de largometrajes en concurso y donde el director, junto al actor Carlos Antonio León, podrán intercambiar ideas con el público.

“De Repente, la película”, es un film creativo, libre, donde el director explora de nuevo el cine dentro del cine. Cuenta la historia de un productor cinematográfico norteamericano que se traslada a  Venezuela para rodar una película, para ello contrata a un director local para que dirija el filme en la selva amazónica. Condiciones extremas llevan a mudar la locación a Caracas y recrear el ambiente de la selva en plena ciudad, confrontándose así con situaciones más inesperadas aún.

Para el director, el filme “surge de la Comedia del Arte italiana, del Grand Guignol francés, de la picardía criolla y, sobretodo, del cine burlesco de mediados del siglo 20: los Keystone Cops, Duck Soup y Hellzapoppin”. Todo esto hace que el director defina la película como una película “personal” donde gozaremos de una oportunidad de acercarnos a la “psique” del maestro Luis Armando Roche.

 

 

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Trailerhttp://www.youtube.com/watch?v=7JkG5O4soxY

De repente la película, (2011)

Ficha técnica

Dirección y guión: Luis Armando Roche. Asistentes de dirección: Rodrigo Michelangeli, Nadine Roche. Script: Daniela Martínez. Producción Ejecutiva: Marie Françoise Barré de Roche, Adriana Herrera. Dirección de producción: Carlos Marchán. Asistente de producción: Manuel Galvao Lamastra. Dirección de fotografía y operador de cámara: Damián Croce. Asistente de cámara: Frank Molina. Fotofija: Mary Parra.  Sonido, coordinación técnica, montaje, colorización y efectos visuales: Fermín Branger. Microfonista: Luis Fernando Dona. Dirección de Arte: Juan Carlos Vivas.  Diseño de la “selva falsa”: Gerald Romer. Coordinación de arte y producción: Fernando Branger.  Vestuario y utilería: Elsy de Branger.  Maquillaje: Yamilé Zorrilla. Jefe maquinista: Martín Zanelli. Jefe de efectos especiales: Ernesto Parilli.   Electricista: Juan José Vargas. Catering: Elisa Zambrano.

 

Ficha artística

Carlos Antonio León (Onofre Marimón, alias John Loveland-director), Daniela Bascopé (Rêve/asistente de dirección), Luke Grande (Marvin “Bluto” Wakowski), Francisco Alfaro (Ralph Butterfly-Asegurador), Meche Barrios (Cocinera 2), , Francisco Denis (Jacinto Merengue-Policía), Enrique Dorante (Indígena1), Talía  Falconi  (Romal – Directora de arte), Dimas González (William “El Efectista”), Johanna González (Eva actriz principal), José Antonio (Flako) ROJAS  (Cristofué/Groucho/Harpo), Liliana  Meléndez ( Cocinera 1), Ramón Aguirre (El “Making”),  Rodrigo Michelangeli (Primer asistente de dirección), Francisco Morales  (El tenor), Hazael Muadian (Skinhead 2), Adriana Prieto (Wanda Angustias Light), El Goyo Reyna, Andrea Machin, (crítico de cine), Luis Armando Roche (Esopo,  Sombra espectador y WW-Productor), Nadine Roche (Asistente de dirección 2), Zutkevin Suárez (Estudiante), Ricardo Wildman (Skinhead 1), Yamilé Zorrilla (Maquilladora)

 

LA IMPROVISACIÓN COMO TÉCNICA INTERPRETATIVA Y EL HUMOR EN EL CINE DE LUIS ARMANDO ROCHE

Luis Armando Roche es uno de los cineastas venezolanos más conocidos por su amplia trayectoria que abarca desde cortometrajes documentales haciendo énfasis sobre la música y el arte, hasta largometrajes de ficción. Roche ha explorado el cine histórico de aventuras (Aire Libre), personajes excepcionales de lo cotidiano (Raymond Isidore y su casa, Victor Millán, El Cine Soy Yo, El Secreto, Yotama se va volando, Mérida no es un pueblo, Virtuosos, De Repente la película, Los Pacheco, una familia salsosa) a veces heroicos, algunos nostálgicos, pero siempre llenos de vitalidad, sueños y un ingrediente infaltable: el humor.

Roche ha confesado en sus entrevistas que siempre le han interesado “personajes excepcionales del común” que sufren grandes transformaciones, así como la música, el amor -a veces con “A” mayúscula, como Bach en Zaraza-, el reflejo en el espejo y la presencia multicultural, que le es propia por ser de madre nacida en Colombia y padre venezolano, pero con ascendentes franceses, italianos e  irlandeses. Toda esa herencia multicultural, sumada a una búsqueda artística muy personal han dibujado una obra amplia, pero con rasgos constantes.

Un elemento presente en su conversación y también en sus películas es ese humor -a veces con “H” mayúscula,  como en De Repente la película–  el cual aparece hasta en las situaciones menos imaginadas. Si nos detenemos frente a su filmografía, vemos que Roche si bien ha tratado temas y personajes del común, la mayoría de las veces no los ha abordado desde un punto de vista tradicional en cuanto a temática, ni puesta en escena, encontrándose muchas veces frente a la experimentación, con todos los riesgos que puede significar frente al público el salirse de los patrones convencionales y explorar el drama, pero también el absurdo (como gran amante del movimiento patafísico de Lewis Carroll y Edward Lear), la fábula, la comedia satírica y hasta la improvisación (Actors Studio), términos que nos remiten de inmediato también a su conexión con lo teatral. Todos esos elementos pueden despertar en el espectador una sonrisa de placer o una risita nerviosa ante lo inesperado.

Reflexionando sobre estos rasgos, Roche se encontró recientemente en visita a Buenos Aires, frente a un anuncio promocional con el cual identificó parte de su trabajo, el aviso destacaba: “Malba.Cine dedica todo el mes de enero (2012) a recorrer la historia del cine cómico y también la comedia, que es su variante civilizada”. Recorriendo la obra de Roche realizada durante más de 40 años de trayectoria, hallamos en parte de su producción rasgos de comedia reflexiva, a veces influenciado por la “farce” francesa de Jacques Offenbach, Labiche, Marivaux, Feydeau, Jules Romand y el filme Pierrot le fou de Godard. Por otra parte, debe rescatarse una de las influencias abiertamente confesas del director: el cine de Luis Buñuel ha quien siempre ha admirado y de quien toma parte de su “humor negro”, sobre todo en sus filmes mejicanos que el “adora”, aunque se le ha escuchado decir que “uno no adora sino a Dios”.

Breve recorrido a su obra. Años 60 y 70

Roche inicia su trabajo como director cinematográfico en 1963 con Genevilliers, Puerto de París, un cortometraje en 16mm de 7 minutos de duración en blanco y negro. Ese mismo año realiza Vamos a ver dijo un ciego a su esposa sorda, su segundo cortometraje, esta vez en 35mm de 14 minutos. Se trata de un audiovisual con influencia surrealista y un nombre que invita a pensar, dejando en evidencia lo que será su estilo como realizador y su trabajo a futuro.  En esta década Roche pasará a ser figura clave del cine nacional, no solo como cineasta, también como promotor, al ser uno de los fundadores de la Cinemateca Nacional de Venezuela.

Raymond Isidore y su casa (1964) presenta  a ese ser sencillo a través del enterrador del cementerio de Chartres, Francia. Un hombre que arma su casa con piezas diversas que va encontrando como vidrios, rocas, desechos, haciendo una obra única, inspirado por el amor a su esposa. Este corto de 14 minutos se realizó en 16mm y a color.

Sobre La Fiesta de la Virgen de La Candelaria (1966), su siguiente documental a color, el director confesó en entrevista en el año 2003 “di rienda suelta, con humor libertario, al anticlericalismo que gestaba en mi después de haber pasado tantos años terribles de mi formación juvenil en escuelas religiosas (…) La influencia del cineasta Luis Buñuel y de los surrealistas reforzaron la tendencia”. El documental fue filmado con la técnica de cámara en mano con Roche como operador y director, bajo la influencia del “Cinéma Verité”. El público alerta no deja de sonreír “amarillo” como dirían los franceses, cuando el párroco con acento castizo, habla de que todos vamos  a “cultivar malvas debajo de la tierra”. Al igual vemos un dibujo animado en la televisión donde desaparecen y aparecen personajes, mientras el jefe dancero habla de la aparición de la Virgen. Ese mismo año dirige, a medias con San Miguel, Los locos de San Miguel,  documental en blanco y negro sobre la tradición del pueblo del Estado Trujillo. Seres con máscaras y vergas para pegarle al público que los sigue. Ambos trabajos sobre tradiciones populares fueron realizados en 16mm y tienen cada uno 19 minutos de duración.

En 1968 Roche realiza dos documentales a color rodados igual en 16mm. Primero realiza Víctor Millán de 26 minutos a color y luego Los tambores de San Juan, de 16 minutos de duración. En el primero, recoge la esencia, el humor, la música popular y la improvisación del pintor de La Guaira y en el segundo la tradición del pueblo de Curiepe, en el Estado Miranda. Mientras hacen una entrevista con el profesor de música irrumpe una vaca frente a ellos. Humor insólito imprevisible pero aprovechado. Este último corto vendría a ser el primero de sus trabajos centrados en la música como protagonista.

La bulla del diamante (1969) será su último documental en esta década. Acá presenta el día a día de una comunidad minera del Amazonas venezolano. Protestas, sueños de ganarse una “lotería” y salir de abajo, y todo eso alrededor de la brillantez de un efímero diamante.

Carlos Cruz Diez, 1923-1977 en la búsqueda del color (1971) Es una pieza sobre el artista cinético de 55 minutos de duración, realizada en 16mm, donde explora su influencia familiar y su proceso creativo. Este documental hace énfasis en la relación familiar de los Cruz Delgado. La mamá de Carlos canta, al igual que Mirtha, su esposa. Sus hijos Jorge, Carlitos y Adriana acompañan al artista en su trabajo. Una voz “en off” pregunta “¿Y dónde está Jorge?”, el hermano menor a quien le gustaba jugar maquinitas. Vemos así la influencia del humor en sus comiquitas y películas de juventud.

El Indio Figueredo (1972) Un guión de Roche y una co-dirección con Gustavo Chami. De nuevo Roche se encuentra frente al proceso creativo de un artista, en este caso un hombre llanero arpisto, un maestro popular y tradicional del arpa llanera frente a las nuevas generaciones. El ciclo del llano de sequía y la inundación se repite al igual que se trasmite la información del “Indio” a un joven arpisto y el ciclo de vida continúa. Este es el documental favorito de Roche pues con solo 12 minutos logra contraponer la ecología del llano y de los hombres.  El corto fue de 13 minutos de duración, en 35mm con partes a color y otras en blanco y negro.

Hemos mencionado los formatos, pues Roche reconoce la libertad expresiva que le ofrecía rodar en 16mm, al por ejemplo poder filmar con sonido directo, a diferencia del 35mm.

Mérida no es un pueblo (1972) Fue un corto de 12 min en 35 mm. Con este documental experimental continúa con la visión del artista, usa medios de televisión para modificar la imagen a 35, se escuchan cantos de niños, el artista se encuentra enmascarado, por su profesión de lucha libre, “para mejor luchar”, su cara se esfuma y una vaca, de nuevo, pasa frente a cámara… El tema de este documental se basa sobre una “improvisación del cineasta” sobre la vida del escenógrafo/artista Manuel Mérida, en forma experimental y surrealista.

Una singular posta científica (1974) Rodado en el Delta del Orinoco. Es un documental de 15 minutos en 16mm,  de divulgación científica sobre el rechazo al transplante de órganos en las comunidades Warao del Delta del Orinoco, a partir de un trabajo realizado por los Dres Layrisse, investigadores del IVIC. Se inspira sobre el tradicional “Pony Express” del lejano Oeste Norteamericano, pero esta vez en vez de dinero y cartas (quizás de amor…) esta vez se trata de transporte de sangre. Continuando la difusión científica, en 1975 realiza Como islas en el tiempo,  un documental de 55 minutos en 16mm sobre la expedición a las simas de los tepuyes Sarisariñama y Jaua por parte de un grupo encabezado por el doctor Charles Brewer Carías. Un diálogo grabado en directo entre Brewer y su hermano Jimmy mientras cuelgan de sus cuerdas de rapel indica como el cineasta busca el humor en lo que lo rodea. Brewer le grita a su hermano “¡Tienes un bicho, sobre la camisa, que te va a picar!”. El hermano grita y su voz retumba dentro del hueco. También el médico de la expedición habla por radio con su novia y le pregunta “Mi amor, ¿me copias? Para muchos, este viaje y la relación con la naturaleza y los seres sería el origen de una futura película como Aire Libre.

Roche cierra su producción en los 70 con su primer largometraje: El cine soy yo, una “Road-movie” y una película sobre una película. Esta se convertiría en una de las principales obras de la cinematografía local y en un homenaje al cine. Es la historia de Jacinto (Asdrúbal Meléndez), Juliet (Juliet Berto, famosa por sus películas con Jean-Luc Godard) y el niño Manuel (Alvaro Roche, de 11 años de edad, hijo del director), tres personajes que se embarcan en una aventura cinematográfica por remotos pueblos de Venezuela, proyectando películas desde un camión rodante llamado “la ballena autovisual”.  Jacinto representará a ese venezolano que es capaz de ganarse la vida haciendo cualquier oficio, el “toero” que ya habíamos visto de algún modo en el artista Millán. En el filme hay muchos momentos donde el espectador ríe, y también y se genera una especie “autorisa” en los propios personajes. En particular debemos nombrar la escena del diccionario. Dice Jacinto: “Se abre la bragueta más grande del mundo” y lo que sale es un diccionario español/francés… Confusión, risa y manejo del absurdo basándose en una escena sobre una hamaca.

El director, de nuevo quiso unir ficción y realidad y explorar el cine dentro del cine, elemento que encontraremos más delante en De repente, la película.

Producción en los 80 y 90

En los ochenta Roche dirige el largometraje de ficción El Secreto (1988), donde se expresa un conflicto como el del contrabando y el problema de las fronteras, sin embargo, tiene un toque de humor revelado por el propio cineasta como un elemento importantísimo “No se busca la comicidad sino el humor más fino, no la risa, sino la sonrisa. Es importante que el ser humano se ría un poco de sí mismo y de las cosas que le suceden. Hay un momento de la película que parodiamos a James Bond, a través de la música. También fue decisiva la escogencia del actor para dar ese toque de humor a la película. Orlando Urdaneta supo integrar en el personaje la ingenuidad, la aventura, la ternura.” Aseguraba Roche en 1987 para la revista Encuadre.

En la década de los 90, realiza Aire Libre (1996), una coproducción entre Venezuela, Canadá y Francia, donde relata las aventuras de Alexander von Humboldt (Christian Vadim) y Aimé Bonpland (Roy Dupuis) en el nuevo continente. En este largometraje, Roche retorna a la selva, al sur del país, pero también a la mezcla cultural, al viaje y transformación de personajes. Un ambicioso trabajo de producción y fábula que ofreció una nueva forma de narrar la historia enmarcada en la naturaleza como contexto y también como personaje. El “Humor” (con mayúscula, escena de los piojos en el pelo de Dora Mazzone) se mezcla al “Loco Amor” (título de una de las canciones) que hace “continuar siempre” a todos los personajes, aún después de la muerte.

Roche cierra el ciclo de los 90 recibiendo en 1999 el Premio Nacional de Cine por su amplia trayectoria.

Música y formato video en el nuevo milenio

Siempre la música ha sido un elemento fundamental en las películas de Roche, en los 70 y 80 Maurice Reyna estuvo a cargo de parte importante de su producción desde  Carlos Cruz Diez en la búsqueda del color, hasta El cine soy yo y El Secreto. Ahora, en la primera década del siglo XX parte de su temática, reflejada en los títulos de sus films tiene que ver con el ámbito musical. Comenzando con Virtuosos (2000), que reúne lo filmado en distintas épocas con los músicos Freddy Reyna, Ignacio Indio Figueredo, Fulgencio Aquino, Anselmo López y Jacinto Pérez. El material nuevo se integró con las piezas de archivo filmadas en 16mm y convertidos al formato MINI-DVD y DVD.

Al año siguiente realiza Bach en Zaraza, una fantasía poética sobre la visita imaginaria de Juan Sebastián Bach al pueblo de Zaraza acompañado de su novia Lola. De nuevo el “A”mor continúa después de la muerte. Asdrúbal Meléndez, actor principal de  El cine soy yo vuelve con su camión para anunciar “cine”. Rodado en Súper 16mm y transferido a 35mm. En el mismo año 2003 realiza Opera Cósmica, un cortometraje que fue el resultado del registro en video DVCAM de la obra teatral Ordo virtutum, con el coro dirigido por Alberto Grau y María Guinand. La adaptación al teatro y la dirección fueron de Roche. El pícaro diablo tiene un paraguas en el infierno y se ríe en latín…

En 2004 realiza su cuarto largometraje de ficción Yotama se va volando, una fábula poética donde se dejará expuesta la evolución los personajes que deberán estar en una convivencia forzada, en un espacio completamente cerrado. Yotama (Beatriz Vázquez), es una mujer que ejecuta el secuestro de tres personas (Asdrúbal Meléndez, Edgard Ramírez, Martha Tarazona), todos permanecerán en un apartamento, al que luego se sumará la pequeña hija de la asaltante (Oriana Meléndez), la cual introducirá el elemento humor dentro de la tensión de la historia. La película fue rodada en video DVCAM PAL, lo que representó un cambio también estético en lo que había desarrollado el director en una carrera entre el 16mm y 35mm.

En Yotama se va volando Roche escribe parte de la letra del tema introductorio del film, que cuenta con música de Federico Ruiz e interpretación de María Rivas.

2011 es un año muy fértil en la obra de Roche, en primer lugar culmina el largometraje De Repente, la película, una comedia satírica, basada en la improvisación actoral donde retoma el elemento del cine dentro del cine. El humor es omnipresente en este filme. Por otra parte, realiza el documental Mi hermano Marcel Roche, una visión personal y familiar sobre el aporte del científico e investigador venezolano, fundador del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y del Conicit.

Culmina el año con el cortometraje documental Los Pacheco, una familia salsosa (2011) en el cual de nuevo la música es el elemento central. Esta vez se trata de un homenaje a una familia de músicos del barrio Cotiza y del 23 de enero de Caracas, y las nuevas generaciones que se han integrado al grupo quienes por años han sido cercanos a la obra de Roche.

Apuntes sobre la improvisación

Ricardo Armas y Manuel Márquez en su libro “Luis Armando Roche. Cine a través del espejo” (2004), recogen el testimonio del director en cuanto a su interés por cierto grado de improvisación creativa en la puesta en escena, en especial con el trabajo actoral. Roche comentaba sobre la improvisación en el momento del rodaje, frente a la vigencia del guión, técnica que tomó tras conocer a Roberto Rosellini, maestro del neorrealismo:

“Para Rosellini, el guión es una ´guía para la puesta en situación de los actores´, a la que se le agrega la poesía de la realidad en el momento de filmar. Un buen ejemplo de esto es lo que ocurrió durante el rodaje de su largometraje I fratelli di San Francesco, sobre la vida de San Francisco de Asís (…) En el momento de rodar, Rosellini le pidió a los diez actores (que había conseguido en la calle) que comenzaran a girar a toda velocidad sobre sí mismos. Uno a uno, caen mareados al suelo. Rosellini les pide que desde allí miren fijamente el horizonte y no se muevan. En ese momento San Francisco, puesto de acuerdo previamente con el director, les pide a los demás que fijen en sus mentes la dirección de sus miradas, ya que estás serán las vías evangelizadoras de cada uno. Esta idea de puesta en escena es el resultado de la creatividad del director en el set. Una creativa ´improvisación´ que da como resultado una escena original, fresca, auténtica y poética”.

En El cine soy yo Roche se enfrentó al problema de comunicación de su actriz principal Juliet Berto, quien no hablaba español pero había trabajado muchas veces con Jean-Luc Godard, por lo que la improvisación se convirtió en herramienta fundamental para superar las dificultades “creamos secuencias improvisadas, sobre el momento, que resultaron estupendas y se integran absolutamente al tema y al guión” aclaraba Roche en 1977. En particular se debe mencionar la secuencia de la proyección de un filme sobre la cacería de ballenas y sobre Josephine Baker, la excepcional cantante y bailarina afro-americana. Este diálogo fue improvisado totalmente por Berto y Meléndez y le crea a la secuencia una “realidad” y espontaneidad extraordinaria.

Para Yotama se va volando, se realizó un trabajo actoral profundo, tal como destacaba Roche en 2003 en entrevista para la revista Estampas “Tuvimos (con los actores) dos semanas intensas en las que hicimos el análisis dramático de la obra. Esto fue realizado alrededor de una mesa, como en el teatro, a la italiana, sin permitirle a los actores que se pusieran de pie y comenzaran a “actuar”. De esa forma, la acción guardó inmediatez, espontaneidad y frescura y no se tornó en algo mecánico. Comparto la opinión de la actriz francesa Juliet Berto, para quien la actuación es “lograr un descontrol bien controlado” Una vez captado el sentido dramático del guión, los actores se encontraban listos para rodar.”

Ya para De Repente, la película su quinto largometraje, Roche abandona todo convencionalismo. El guión estuvo en reposo por muchos años, hasta que llegó el momento de su realización, en medio de una fuerte etapa personal en la salud de Roche, el rodaje se convirtió en una terapia de recuperación y vida, pero también en un momento de mayor experimentación y libertad creativa. De nuevo el concepto de improvisación creativa sale a flote como recurso para motivar la interpretación.

Precisamente, este método fue descrito por el actor Carlos Antonio León, en su página web “Nuestras escenas fueron únicas, por el hecho de que Luis Armando cree en dar “libertad total” a los actores para ayudarlos en la creación de sus personajes de la manera más creíble. ¡Gran técnica! Personalmente, eso me ayudó a relajarme y tener más confianza en el set. Yo sabía mis líneas, (y conocía el personaje) pero también sabía que yo no tenía que memorizar palabra por palabra en el orden exacto y repetir comas y puntos y comas como muchos escritores pretenden que hagan los actores. Nosotros seguimos el guión y la lógica de las situaciones (…) nuestros diálogos fluyeron libres y naturalmente –sin perder la esencia del guión- En otras palabras, cuando la gente ve esta película pueden encontrar que son nuestras palabras, pues hemos hecho que los diálogos suenen naturales, honestos, auténticos…”

Pero al revisar minuciosamente las declaraciones de Roche en distintos momentos de su trabajo creativo, vemos que lo que es hoy De repente, la película en cuanto al trabajo actoral, es el resultado de una evolución en la dirección de actores como cineasta que venía trabajando desde sus inicios, incluso en su propuesta como documentalista. Sobre el rodaje de Víctor Millán (1967), Roche destacaba en entrevista a Márquez y Armas en el año 2003 “Las dos primeras semanas las pasé sin filmar, con una cámara vacía, en mano, simulando la filmación. Yo le decía a Millán que estaba filmando y entonces él sobreactuaba –hacía igualito como si fuese un actor de telenovela – a la tercera semana, Millán ya se había acostumbrado a la cámara y se había fastidiado de actuar. Entonces, llegó el momento en que empezó a ser natural…”

Tras revisar brevemente la obra de Luis Armando Roche, descubrimos no solo sus temas constantes, también su visión del cine y el arte como sinónimos de creatividad y libertad. Vemos su trabajo a lo largo de toda Venezuela, captando mucho de nuestra esencia. La necesidad de adaptarse a los cambios de formatos, de tecnologías y a la transformación de un país. Su más reciente largo de ficción, De repente, la película, recoge parte de esa evolución, pero también rompe los patrones establecidos y explora distintos planos de realidad y la ficción, así como su pasión por el cine dentro del cine, el humor, la música y la fusión multicultural. No en vano los personajes despiden el film con una colorida coreografía al estilo Bollywood al ritmo de un Calipso para celebrar el arte libre y ¿por qué no? para celebrar también una vida entera dedicada al cine.


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“De Repente, la película” (“Suddenly, a film”) by Lorena Pino

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SPONTANEITY, FREEDOM AND A TOUCH OF MADNESS

Luis Armando Roche, awarded the 1999 Venezuelan National Film Award, presents his latest work as Director: (“De Repente, la película) “Suddenly, a film”, a project that changed names several times and was idle for years. Mr. Roche, inadvertently realized that the script summarized many of his recurring themes with, as he says “the irreverence of those who do not believe in patterns”.

The first thing to take into account by the viewer, is that “Suddenly…” is not a conventional film. In the synopsis its presented as an “independent and death defying satirical comedy” The director defines it as ‘repentist’, because everything happens suddenly (“de repente”, in Spanish) and he clarifies that he was interested in staging the shooting of a movie and showing some of the more unusual anecdotes that can occur during a shoot. In other words, Roche was once again exploring an aspect that he becomes fervently passionate about a “film behind the film”, as in his other feature, a Venezuelan classic, “The Moving Picture Man” (“El Cine Soy Yo”), shot more than 30 years ago.
The story and characters

John Loveland, real name Onofre Marimón (Carlos Antonio Leon) is a Venezuelan filmmaker hired by an American producer, William Waters (played by Luis Armando Roche himself) to direct a feature film in the Venezuelan Amazon. Several unfortunate events lead them to change the location and move to Caracas, making the new project in a parody of the original idea.

Given the lack of budget, the filmmakers are forced to emphasize the unreality of the set and exaggerate the defects. The synopsis mentions odd situations that trigger strange fatal circumstances, bringing the film close to the “values” ​​of surrealism. “Death and accidents flutter about any film set. I lived through several accidents and two deaths during the filming of ‘The Moving Picture Man. How to conjure these truths? Only through art and the ability to laugh at us and of “reality”, says the director.

The plot of the film centers on the relationship between the producer and the director. It defines the course of action. We face a work portraying various characters in turn playing other characters. The first group or level deals with the principal film actors. On the other hand, appear in another level, figures like Andrea Machin, the film critic (El Goyo Reyna), Rêve, the assistant director (Daniela Bascopé), Jacinto Merengue, the police officer, (Francisco Denis), William, “The Special Defects Man ” (Dimas González), Ralph Butterfly, the insurance person, (Francisco” Paco “Alfaro) or the cooks (Liliana Melendez  and Meche Barrios).  On a third level, we see a cameraman, “The Making” (Ramon Aguirre), recording a making off of the main film, aimed at a third level in an imaginary narrative.

Roche took the essence of some of these characters from different sources and defined them conceptually. For example, Cristofue (José Antonio Rojas), is based on Harpo and Groucho Marx. The cameraman “The Making”, is the third eye. John is the director’s alter ego. Film critic, is a figure that is always present in this field, and Marvin (Luke Grande), is an actor and the essence of improvisation.

Roche says the film “influenced by the Italian Commedia dell’Arte, the French Grand Guignol Venezuelan Creole mischief, and especially, the mid-20th century burlesque films: the Keystone Cops, Duck Soup and Hellzapoppin”

Luis Armando through the looking glass

One of the main sources of Luis Armando Roche’s inspiration is Alice, the famous little girl from Lewis Carroll’s tales. The magic of the famous British author pervades certain aspects of the film. In fact, Roche believes that the experience with the film within a film allows a kind of transfer through the mirror, as in “Alice Through the Looking Glass.”  Two of the characters in “Suddenly …” is a direct reference to that work: the cooks represent the Tweedledee and Tweedleedum twins of the fourth chapter of the book.
In play on words, Roche says “I wanted to convert the experience I had of making films in a mockery, a sort of “AIDEGART” (tragedy spelled backwards, dixit Stephen Sondheim), as only can manage those that have lived close to death”. This relates again to Carroll’s work in the passage where there is only possible to read a book of poetry through a mirror … the mirror shown here, an “open world”, as opposed to tragedy. “Suddenly …” aims to leave the door open to a free form of expression, where satire and absurdity are a constant.

Production

“Suddenly …” was produced by Arsiete C.A.  Alfarería Cinematografica S.A. who worked with the minimal resources they possessed. Marie Françoise Roche, Producer for Arsiete and wife of Luis Armando, qualifies the shoot as “magical” … “We decided to shoot the film with what we owned between the two production companies: small video cameras, sound equipment and eagerness. We did everything at home, the casting … everything, as a big family, with 20 people on the set … we had lots of fun, it was light, pleasant shoot, and everyone was involved in the clothing, props, food, sets A special mention must be made of Gerald Romer and Juan Carlos Vivas, who invented exceptional sets. “Subsequently, the production included completion financial support by the Centro Nacional Autónomo de la Cinematografía (CNAC

Luis Armando Roche vouches: “With great enthusiasm and ‘help from our friends’, dixit The Beatles, shot the film in 4 weeks and edited the first version in a month.”

Original Music

A key element in Roche’s filmography is the music.  The director is passionate about sounds, music, and is a composer and musical director. Roche composed several of the soundtrack’s lyrics. He also sang in: “Y tu que me dices?”, “Contraenvidia”, and “Somos Repentistas”. He also performs on the piano on “Golpetéo al piano”, and improvises on the harmonica in “Harmón y muñeco”. Roche emphasizes the relevant participation of Rodrigo Michelangeli and the Rayawana Musical Group.

Five decades of experience

In 1961 Roche began his work in the world of cinema. His background includes a short documentary filmed in France, and several documentaries in Venezuela, about science, art and music. In 1977 he wrote and directed his first feature film: “El Cine Soy Yo”(“The Moving Picture Man”), which would be followed by “El Secreto” (“The Secret”) (1988) and “Aire Libre”(1996). In 1999, he received the Venezuelan National Film Award. He continues with “Virtuosos” (2000), “Bach en Zaraza” (2001), and “Ópera Cósmica (2003), to return to the feature film “Yotama Se Va Volando” (Yotama Flies Away”)  (2003). Most recently, he wrote and directed the documentary “Mi hermano Marcel” (“My brother Marcel”) (2011), then, “The making off suddenly, a film” (2011) and “Los Pacheco: Una Familia Salsosa” (2011).

According to Roche,  in … “Suddenly…”, the dead are reborn, and another era begins and the movies and life continues”.

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“De Repente, la Película” (Suddenly a movie) (2011)

Technical details:

Written and directed: Luis Armando Roche. Assistant Director: Rodrigo Michelangeli, Nadine Roche. Script person: Daniela Martinez. Executive Producers: Marie Françoise Barré Roche, Adriana Herrera Branger. Production Manager: Carlos Marchán. Production Assistant: Manuel Galvao Lamastre. Director of photography and camera operator: Damien Croce. Camera Assistant: Frank Molina. Stills: Mary Parra. Sound, technical coordination, editing, colorization and visual effects: Fermín Branger. Boom person: Luis Fernando Dona. Art Director: Juan Carlos Vivas. Design of the “false jungle”: Gerald Romer. Coordination and production art: Fernando Branger. Costumes and props: Elsy de Branger. Makeup: Yamilé Zorrilla. Chief Machinist: Martin Zanelli. Head of special effects: Ernesto Parilli. Electrician: Juan José Vargas. Catering: Elisa Zambrano.

Cast

Carlos Antonio Leon (Onofre Marimón, alias John Loveland-director), Daniela Bascopé (Rêve/assistant director), Luke Grande (Marvin “Bluto” Wakowski), Francisco Alfaro (Ralph Butterfly – Insurer), Meche Barrios (Cook 2), Francisco Denis (Jacinto Merengue – Policeman), Enrique Dorante (Indígena1), Thalia Falconi (Romal – Art Director), Dimas González (William “The Defectist”), Johanna Gonzalez (Eva), José Antonio (Flako) Rojas (Cristofué / Groucho / Harpo), Liliana Meléndez (Cook 1), Ramon Aguirre (The “Making”), Rodrigo Michelangeli (First assistant director), Francisco Morales (tenor), Hazael Muadi (Skinhead 2), Adriana Prieto ( Wanda Angustias Light), El Goyo Reyna, (Andrea Machin, film critic), Luis Armando Roche (Aesop, Shadow, and WW-Producer), Nadine Roche (Assistant Director 2), Zutkevin Suárez (Student), Richard Wildman ( Skinhead 1), Yamile Zorrilla (Makeup)

Musical pieces

“De Repente”: El Goyo Reyna plays and sings, “a capella”. Words and music by Aldemaro Romero.

“Y tu que me dices?” Rodrigo Michelangeli music / lyrics Luis Armando Roche.

Can Can: From the operetta “Monsieur Choufleuri Vous Invite Chez Lui ” (Jacques Offenbach), Trasnocho Cultural, Caracas, Venezuela (2006) – At the piano: Gerardo Gerulewicz.

“Contraenvidia”: Music and interpreted: Luis Armando Roche.

“El Cine Soy Yo”: Words and music: Maurice Reyna.

“El Hilito”: Group Rawayana.

“Eva’s Slow Blues”: Improvisation on the piano by Laurent Lecuyer.

“Calypso Gold”: Convenezuela – Words and Music by Oswaldo Lares

“Golpetéo al piano”: “Prepared piano” – Improvisation by Luis Armando Roche.

“Gymnopedie No. 1”: Erik Satie (Olive Musique) Premiumbeat Music.

“Harmón y muñeco”: Improvisation on harmonica by Luis Armando Roche.

“La sopa está caliente”:  improvised sequence on the set.

“Mechemística y el Theremin”: Improvised by Meche Barrios, accompanied by a theremin played by Rodrigo Michelangeli.

“Muñeco Celestial y Bongó” by Rodrigo Michelangeli.

“Música Para un Circo Intervenido” – (Sound Ideas) bongo, Rodrigo Michelangeli.

“NY and Pa Lante”: Improvised on the piano by Laurent Lecuyer.

“”Plomotango”: Music Federico Ruiz. (Courtesy Arsiete CA – Yotama Se Va Volando).

“Somos Repentistas”: Music, electric guitar and voice – Rodrigo Michelangeli. Lyrics, voice, kazoo, slide whistle – Luis Armando Roche. Voice: Marie Françoise Roche, Fermín Branger.

“Sonata for Violin and Piano in B flat major, K 454 of WA Allegretto “ by W.A. Mozart: Monique Duphile Piano, and Andrés González Piano, Violin.

“Strip My Tea”: Improvised by Laurent Lecuyer, piano.

“Suéltate: Maurice Reyna Music / Lyrics Luis Armando Roche – piano – Laurent Lecuyer – Voice: Tula Rojas

“Italian Trio”: Monsieur Choufleuri Vous Invite Chez Lui (Jacques Offenbach) from the operetta directed by Luis Armando Roche,Trasnocho Cultural (2006) – At the piano Gerardo Gerulewicz.

 

“De repente, La película”… Por Lorena Pino

(Cualquier parte de este artículo puede ser utilizado y copiado por periodistas, siempre y cuando mencionen el origen)

 

ESPONTANEIDAD, LIBERTAD Y UN TOQUE DE LOCURA

Luis Armando Roche, Premio Nacional de cine, presenta su más reciente trabajo como Director: “De repente, la película”, un proyecto que cambió de nombre varias veces y estuvo en reposo por años, hasta que sin proponérselo, surgió resumiendo muchos de sus temas recurrentes, pero con la irreverencia de quien no cree en patrones, ni ataduras.

 

Lo primero a tomar en cuenta por el espectador, es que “De repente” no es un trabajo convencional, en su sinopsis se presenta como una “comedia satírica independiente y de muertes”. El director la define como ‘repentista’, pues todo sucede de repente y aclara que le interesó poner en escena la filmación de una película y algunas de las más insólitas anécdotas que pueden ocurrir durante un rodaje. En otras palabras, Roche se planteó una vez más explorar un aspecto que le apasiona como lo es la película detrás de la película, tal como lo presentó hace más de 30 años en el clásico del cine venezolano, “El cine soy yo”.

La historia y sus personajes

John Loveland, de verdadero nombre Onofre Marimón (Carlos Antonio León), es un cineasta venezolano contratado por un productor norteamericano, William Waters (interpretado por el propio Luis Armando Roche), para dirigir un largometraje en la selva amazónica venezolana. Distintos eventos desafortunados los llevan a cambiar la locación y trasladarse a Caracas, convirtiendo el nuevo proyecto en una parodia de la idea original.

Ante la falta de presupuesto, los cineastas se ven forzados a acentuar la irrealidad del decorado y exagerar los defectos. Reseña la sinopsis que se desencadenan  situaciones extrañas y hasta mortales, acercando al film a valores del surrealismo. “La muerte y los accidentes revolotean alrededor de cualquier set de filmación. Viví varios accidentes y dos muertes durante el rodaje de ‘El Cine Soy Yo‘. ¿Cómo conjurar esas verdades? a través del arte y la capacidad de reírnos de nosotros mismos y de la realidad”, apunta el director.

Si bien como parte del argumento de la película la relación entre productor y director define el curso de las acciones dentro de la trama, estamos frente a una obra de diversos personajes interpretando a su vez a otros personajes. El primer grupo estaría conformado por los actores del film que se recrea. Por otra parte, aparecerán en segundo plano, figuras como: Andrea Machin, el crítico de cine (El Goyo Reyna), Rêve, la asistente del director (Daniela Bascopé), Jacinto Merengue, el policía (Francisco Denis), William, ‘”El Defectista” (Dimas  González), Ralph Butterfly, el asegurador, (Francisco “Paco” Alfaro) o las cocineras (Meche Barrios y Liliana Meléndez), que en la historia interpretan su verdadero papel. Pero veremos también a un camarógrafo, “El Making” (Ramón Aguirre), grabando un making off del film en cuestión, dirigido a un público en un imaginario tercer plano narrativo.

Roche, tomó la esencia de algunos de estos personajes de distintas fuentes y los define conceptualmente. Por ejemplo, Cristofué (José Antonio Rojas), está basado en Harpo y Groucho Marx.  El camarógrafo del making off, es el tercer ojo, un personaje que está filmando como una tercera película.  John es una especie de alter ego del director. El crítico de cine, es una figura que no puede faltar en este campo y Marvin (Luke Grande), representa a un actor y la esencia misma de la improvisación.

El director asegura que el filme “surge de la Comedia del Arte italiana, del Grand Guignol francés, de la picardía criolla y, sobretodo, del cine burlesco de mediados del siglo 20: los Keystone Cops, Duck Soup y Hellzapoppin”

 

Luis Armando a través del espejo

Una de las principales fuentes de inspiración de Luis Armando Roche, es Alicia, la famosa niña de Lewis Carroll y el ambiente que dibuja el famoso literato. La magia del célebre autor británico impregna algunos aspectos del film. De hecho, Roche considera que el experimentar con el cine dentro del cine le permite una especie de transferencia a través del espejo, como en “Alicia a través del espejo”. Precisamente dos de los personajes de “De repente…” son directa referencia a esa obra: Tweedledee y Tweedleedum, los gemelos del cuarto capítulo del libro, aparecen en forma homónima representados por las cocineras.

En un juego de palabras, Roche afirma “quise convertir el conocimiento que he tenido de hacer cine, en burla, una suerte de “AIDEGART” (tragedia al revés), como sólo lo logran hacer los que han vivido a fondo un tema”. Esto remite de nuevo a la obra de Carroll en aquel pasaje en el cual sólo es posible leer un libro de poesía a través del espejo… ese espejo muestra acá un mundo abierto, opuesto a la tragedia. Así es como “De repente…”, pretende  dejar la puerta abierta a una libre forma de expresión, donde la sátira y el absurdo son constantes.

 

 

La producción

“De repente…” es una producción de Arsiete C.A. y de Alfarería Cinematográfica S.A. productoras que trabajaron con recursos mínimos. Marie Françoise Roche, Productora representante de Arsiete y esposa de Luis Armando, lo califica como un proyecto “mágico”… “decidimos rodar la película con lo que teníamos entre las dos compañías de producción, cámaras video, sonido y muchas ganas. Lo hicimos todo en casa, el casting… todo, nos manejamos como una gran familia, con 20 personas en el rodaje… nos divertimos bastante, fue liviano, agradable, cada quien participó en la ropa, los muebles, la comida, el decorado, el cual sin duda, merece mención especial, debido a que Gerald Romer y Juan Carlos Vivas, inventaron unos decorados excepcionales”. Posteriormente, la producción contó con el apoyo financiero para terminación del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía.

Luis Armando Roche acota: “Con entusiasmo y mucha ‘ayuda de los amigos‘, como dirían Los Beatles, rodamos el film en 4 semanas y montamos la primera versión de imagen en un mes”.

 

Música original

Un elemento fundamental en toda la filmografía de Roche es la música, de hecho, el director es un apasionado del arte de los sonidos, compositor y director musical. La banda sonora de este film, resulta clave en cada una de las secuencias. Varias de las letras de las canciones fueron compuestas por el propio Luis Armando quien incluso presta su voz en algunas. Por ejemplo ¿Y tú qué me dices?, Contraenvidia, Somos repentistas. En otros casos Roche realiza improvisación al piano y hasta en la armónica. Destaca la participación de Rodrigo Michelangeli del Grupo Rayawana en la elaboración e interpretación de varios de los temas.

 

Cinco décadas de trayectoria

En 1961 Roche inicia su trabajo en el mundo del cine. Su trayectoria incluye un cortometraje documental rodado en Francia y varios documentales en Venezuela sobre la ciencia, el arte y la música hasta llegar a su primer largometraje de ficción en 1977 “El cine soy yo” (1977), al cual le seguirían “El secreto” (1988) y “Aire Libre” (1996). En 1999 recibe el Premio Nacional de Cine y poco después continúa con los cortometrajes: “Virtuosos” (2000), “Bach en Zaraza” (2001), y “Opera cósmica” (2003), para volver al largo de ficción con “Yotama se va volando” (2003),  más recientemente el documental “Mi hermano Marcel Roche” (2011),  “El making off de De repente, La película” (2011) y “Los Pacheco: una familia salsosa” (2011).

Según palabras del propio Luis Armando “en De Repente… los muertos renacen, comienza otra época y la vida y el cine continúan”.

www.derepentelapelicula.com

Blog: https://derepentelapeli.wordpress.com/

Facebook: De repente la película

Twitter: @derepentelapeli

 

De repente la película, (2011)

Ficha técnica

Dirección y guión: Luis Armando Roche. Asistentes de dirección: Rodrigo Michelangeli, Nadine Roche. Script: Daniela Martínez. Producción Ejecutiva: Marie Françoise Barré de Roche, Adriana Herrera de Branger. Dirección de producción: Carlos Marchán. Asistente de producción: Manuel Galvao Lamastra. Dirección de fotografía y operador de cámara: Damián Croce. Asistente de cámara: Frank Molina. Fotofija: Mary Parra.  Sonido, coordinación técnica, montaje, colorización y efectos visuales: Fermín Branger. Microfonista: Luis Fernando Dona. Dirección de Arte: Juan Carlos Vivas.  Diseño de la “selva falsa”: Gerald Romer. Coordinación de arte y producción: Fernando Branger.  Vestuario y utilería: Elsy de Branger.  Maquillaje: Yamilé Zorrilla. Jefe maquinista: Martín Zanelli. Jefe de efectos especiales: Ernesto Parilli.   Electricista: Juan José Vargas. Catering: Elisa Zambrano.

 

Ficha artística

Carlos Antonio León (Onofre Marimón, alias John Loveland-director), Daniela Bascopé (Rêve/asistente de dirección), Luke Grande (Marvin “Bluto” Wakowski), Francisco Alfaro (Ralph Butterfly-Asegurador), Meche Barrios (Cocinera 2), , Francisco Denis (Jacinto Merengue-Policía), Enrique Dorante (Indígena1), Talía  Falconi  (Romal – Directora de arte), Dimas González (William “El Defectista”), Johanna González (Eva actriz principal), José Antonio (Flako) ROJAS  (Cristofué/Groucho/Harpo), Liliana  Meléndez ( Cocinera 1), Ramón Aguirre (El “Making”),  Rodrigo Michelangeli (Primer asistente de dirección), Francisco Morales  (El tenor), Hazael Muadian (Skinhead 2), Adriana Prieto (Wanda Angustias Light), El Goyo Reyna, Andrea Machin, (crítico de cine), Luis Armando Roche (Esopo,  Sombra espectador y WW-Productor), Nadine Roche (Asistente de dirección 2), Zutkevin Suárez (Estudiante), Ricardo Wildman (Skinhead 1), Yamilé Zorrilla (Maquilladora)

 

Piezas musicales

 

De Repente: El Goyo Reyna interpreta, “a capella”, una secuencia del filme “De Repente, la Película”. Letra y música de Aldemaro Romero.

 

¿Y tu que me dices?;  música Rodrigo Michelangeli/letra Luis Armando Roche.

 

Can Can: Tomado del registro del montaje de la ópera “El Señor Coliflor Florido, los Invita a su Casa” (Jacques Offenbach), montaje Trasnocho Cultural, Caracas, Venezuela (2006) – Al piano Gerardo Gerulewicz.

Contraenvidia: Música e interpretación: Luis Armando Roche – compuesto e interpretado en Garage Band.

 

El Cine Soy Yo: Letra y música de Maurice Reyna.

 

El Hilito: Grupo Rawayana, secuencia de borrachera – “De Repente, La Película”

 

Eva Slow Blues: Improvisación al piano por Laurent Lecuyer

 

Gold Calipso Gold: Grupo Convenezuela – Letra y música de Oswaldo Lares

 

Golpetéo al Piano: Improvisación en piano preparado por Luis Armando Roche

 

Gymnopedie No. 1: Erik Satie (Olive Musique) Premiumbeat Music.

 

Harmón y muñeco: Improvisación en harmónica por Luis Armando Roche.

La sopa está que pela: Ritmo improvisado durante secuencia del filme “De Repente, la Película”.

 

Mechemística y el Theremín: Meche Barrios improvisa textos del guión, acompañada de un Theremín tocado por Rodrigo Michelangeli.

 

Muñeco Celestial y Bongó: Intervención al bongó por Rodrigo Michelangeli.

 

Música de un circo intervenido:   (Sound Ideas) bongó, Rodrigo Michelangeli.

 

NY y Pá lante: Improvisación al piano por Laurent Lecuyer.

 

Plomotango: Música de Federico Ruiz. (Cortesía de Arsiete C.A. – Yotama Se Va Volando).

 

Somos Repentistas:  Música, guitarra eléctrica y voz – Rodrigo Mechelangeli. Letra, voz, kazoo, slide whistle – Luis Armando Roche. Voz: Marie Françoise Roche, Fermín Branger

 

Sonata para Violín y Piano en Sí Bemol Mayor, K 454 de W.A. Mozart Alegretto:  Monique Duphile, Piano y Andrés González, Violín.

 

Strip My Tea: Laurent Lecuyer, piano.

 

Suéltate:  Música Maurice Reyna/Letra Luis Armando Roche – piano – Laurent Lecuyer – voz Tula Rojas

 

Trío;  El señor Coliflor Florido los Invita a su Casa (Jacques Offenbach) : Tomado del montaje de la ópera, montada en el Trasnocho Cultural por Luis Armando Roche (2006) – Al piano Gerardo Gerulewicz.

Aceptados en competencia en el Saint Louis International Film Festival

Hoy,  22 de agosto 2011, acabamos de recibir la aceptación de nuestro film DE REPENTE, LA PELÍCULA, en competencia, al Saint Louis International Film Festival que se llevará a cabo en esa ciudad del estado de Missouri en los Estados Unidos de América durante el mes de noviembre 2011.

El film es la sola película Latinoamericana seleccionada, entre películas del mundo entero.

Luis Armando Roche, su director y Marie-Françoise Barré de Roche, participarán personalmente en el evento.

Seguiremos dando noticias en este blog.

REFLEXIONES SOBRE NUESTRO CINE NACIONAL

El cine es el único arte nacido en el siglo 20, memoria colectiva, imágenes en movimiento del ocurrir real y onírico de un pueblo. Un país sin memoria se desconoce, se desvaloriza, pierde su identidad e ignora la existencia de la autoestima.

El fantástico imaginario latinoamericano y el humor (incluyendo la comedia y la capacidad de reírse de uno mismo) son requisitos indispensables de nuestra creación, fuentes de nuestra invención. Aunque no podemos competir industrialmente con el gigante del Norte, nuestras limitaciones tecnológicas y comerciales no son obstáculos; al contrario, nos destacan, nos hacen crecer y abren el paso a un cine expresivo y libre, a veces primario y balbuceante, pero:  intenso, auténtico, personal, ocurrente y vigoroso. Esta creatividad y libertad expresiva es nuestra única posibilidad de trascender, ya que este tipo de cine es virtualmente imposible de realizar en el contexto de un Hollywood ahogado en efectos especiales y comercialismo salvaje.

Nos merecemos un cine que sea un producto artesanal y libre, para expresar así nuestras propias fábulas, inquietudes y sueños. Interesémonos en nosotros mismos, en nuestro cine… Demostremos que rebosamos de ideas, y procedamos, sin miedo a hacer de nuestras vidas, y de nuestra imaginación, un cine, vital y entretenido como el circo.

Trascendentes para nosotros mismos, y para el resto de los habitantes de este frágil planeta.

Luis Armando Roche.